4 ventanas, 12 tornillos, peso: 13,170 kg.
Este casco pertenece al grupo que hemos denominado «cascos españoles antiguos 1».
Se distingue de los demás por su gran volumen; las ventanas laterales son de Cabirol, la ventana superior es igual que la de Carbonell y German Medi, y el grifo de la escupidera se parece a los otros sin ser igual que el que usaba Cabirol, como hemos indicado anteriormente. Aparecen elementos comunes, como las pletinas y las palometas, sin ser exactamente iguales, y la cruz de Malta en dos versiones, una corta y otra algo más alargada.
MOSTRAMOS DIFERENTES CASCOS DEL MISMO ESTILO
1.- Museo Naval de Ferrol
Mismas pletinas, palometas, escupidera, ventana frontal mecanizada, ventana superior, ventanas laterales Cabirol, poco volumen
2.- Museo del Aire, Madrid
Mismas pletinas, palometas, escupidera, ventana frontal mecanizada, Carbonell-German Medi, ventana superior, ventanas laterales Cabirol, poco volumen
En el Museo del Aire de Madrid se expone una escafandra que, según se cree, se utilizaba para el mantenimiento de los hidroaviones. Se cree que este equipo de buceo servía para revisar el ánodo de sacrificio de los flotadores de los hidroaviones sin tener que sacarlos del agua.
3.- Museo de la Torre del Oro, Sevilla
Mismas pletinas, palometas, escupidera, ventana frontal mecanizada, ventanas laterales y superior redondas tipo Carbonell-German Medi, poco volumen
Cascos de distintas colecciones privadas con características iguales o similares: pletinas, palometas, escupidera, ventana frontal mecanizada, ventanas laterales y superior, y una forma redondeada similar y poco volumen. Esto nos permite afirmar que podrían haber sido fabricados por el mismo fabricante.
Como todo el mundo sabe, las escafandras aparecieron en el periodo de la industrialización, a finales del siglo XVIII y principios del XIX. No todos los países tenían escafandras propias. En España, desde el principio, la Armada, es decir, el Centro de Buceo (C.B.A.) de Cartagena, adoptó la inglesa Siebe Gorman y obligó a los fabricantes españoles a adoptar su válvula de seguridad y las ventanas con rejillas, entre otros elementos, por motivos de seguridad. Pero otros ministerios, como el de Puertos y Obras Públicas, adoptaron otras marcas, como Cabirol, Heinke o Dräger.






En un periodo de transición, de 1910 a 1930, creemos que los talleres españoles crearon sus propias escafandras copiando o añadiendo estos elementos, así como otros, como distintos tipos de botas con la marca «Sagar» y bombas de aire exactamente iguales a las Siebe Gorman de 3 cilindros, pero sin marcas ni placa de identificación. No sabemos con exactitud dónde se fabricaron ni quién las fabricó, pero podríamos afirmar que estaban situados en el norte de España, por la proximidad de sus bases navales y de sus astilleros de Ferrol y Bilbao. Otra característica común de estos cascos es su mal estado debido al uso; por eso la mayoría han sido restaurados y pulidos, para ocultar las reparaciones. Finalmente, será en Cataluña donde aparezcan las primeras escafandras españolas, como Carbonell, Spirotechnique y Nemrod, con sus placas o distintivos propios, que podríamos afirmar que procederían también del mismo taller o artesano, en distintas épocas, situado en Barcelona. Para más información, consulta Casco español 1.
Nos queda un pequeño misterio que quizá podamos desvelar en un futuro no muy lejano... así se hace la historia, paso a paso.